Tenemos que hablar

Hay otros mundos” es el título de una nueva sección de opinión que pronto estará en nuestra web, donde mostraremos cómo otras empresas pueden tener iniciativas que mejoren las condiciones de los trabajadores. Pero no se quedará sola si conseguimos sacar algo de tiempo. Entre nuestros objetivos está también la contrapartida: “pero estamos en este mundo”, donde analizaremos cómo y por qué el Consorcio funciona como funciona.

Tenemos que hablar de la tarjeta Mecenas, una auténtica sangría para el Consorcio (con fines políticos).

Tenemos que hablar del miedo, omnipresente en todos los trabajadores, eventuales y fijos, utilizado sistemáticamente para eliminar cualquier opinión. A nosotros ya nos ha dejado caer dos veces el director gerente que nos puede denunciar por lo que decimos en esta web (y prácticamente casi ni hemos empezado). Por otro lado, mejor no hablaremos de las amenazas físicas, que las ha habido por parte de un representante de la empresa (con disculpas posteriores, eso sí) y por varios “compañeros” de UGT (sin disculpas posteriores, estos no).

Pero sí tenemos que hablar de la estrategia mixta UGT-Empresa, pinza que pretende evitar cualquier avance para el conjunto de los trabajadores, no sea que se lo apunte CCOO. Terrible electoralismo sin sentido para unos representantes.

Y también hablaremos de las cuentas, de los contratos, del nepotismo, del SEXPE, de los cursos de formación, de la seguridad en el trabajo, del caciquismo y clientelismo, de las instalaciones (o ausencia de ellas), del trato degradante hacia los eventuales, de los monumentos abandonados, etc.

Esperamos desarrollarlos uno por uno, planteándolos como una crítica constructiva para que la empresa mejore su servicio y a la vez nosotros, su personal, ejerzamos nuestra labor con criterio y dignidad.

Carl Sagan, como científico analizando nuestro mundo, alega que no sirve de nada tener derechos si no se usan: no tiene sentido el derecho de libre expresión cuando nadie contradice al gobierno, o la libertad de prensa cuando nadie está dispuesto a formular las preguntas importantes, o el derecho de reunión cuando no hay protesta. Los derechos y las libertades, por falta de uso, pueden llegar a convertirse en poco más que objetos votivos.

Rousseau ya en el siglo XVIII proclamaba que la igualdad en la riqueza debe consistir en que ningún ciudadano sea tan opulento que pueda comprar a otro ni ninguno tan pobre que se vea obligado a venderse. O también que el más fuerte no es nunca lo bastante fuerte para ser siempre el amo, si no transforma su fuerza en derecho y la obediencia en deber.

Llegar a una situación medianamente normal en el Consorcio, donde podamos hablar empresa y trabajadores con tranquilidad es nuestro objetivo.

En fin, metafóricamente hablando intentaremos pasar del Despotismo Ilustrado a la Democracia. Nos ha tocado la china.

Comentarios

muy bonito...pero con lo que

muy bonito...pero con lo que está pasando en el consorcio se puede escribir un manual de como no gestionar nunca una empresa pública...me da una verguenza...pero porqué no sale nada en los periodicos?si habría para rellenarlo todos los dias!perder el miedo por favor

¿Sólo tenemos obligaciones ?

Es tal el clientelismo que hay en la empresa que, un buen porcentaje de la plantilla, se siente en deuda con los JEFES; esto provoca que los defiendan a capa y espada, aunque se estén pisoteando nuestros derechos. La empresa nos deja muy clarito cuales son nuestras obligaciones, pero ¿y nuestros derechos? esos no importan. Por supuesto que tenemos que conocer nuestras obligaciones, pero también ellos tienen unas obligaciones para con los trabajadores, pero estas últimas, por lo que parece, no son importantes. La situación actual es muestra de ello.
Espero que algún día nos demos cuenta que cuando prime el interés colectivo sobre el individual las cosas empezarán a cambiar un poco.
Muchas veces me parece que la empresa actúa con los trabajadores, como el PP está actuando con el actual gobierno, ante cualquier propuesta, por sistema, se opone a ella. Dejemos la crispación y empezemos a ESCUCHARNOS, no nos limitemos a OIR.

la mutua dictadura total

hola escribo estas cuatro letras para decir que lo de la mutua es una dictadura total pues parece que este señor le deve algo ha estos de asepeyo pues no me esplico estando la malloria de trabajadores desconforme se lo hallan pasado por el forro de los c...... ¿habra otros intereses de poner el cazo? un saludo y ha seguir luchando compañeros

Mutua

Estamos de acuerdo, compañero/a Anónimo. El tema de la renovación de Mutua (ASEPEYO) es la última jugada de la Dirección del Consorcio. Merece un capítulo monográfico el asunto. No, si lo que nos queda por ver a todos ...